Principios básicos fundamentales que todo operador debe saber
Las cotizaciones de las divisas reflejan el equilibrio entre la oferta y la demanda de divisas. Las tasas de interés y la solidez global de la economía representan dos factores fundamentales que rigen la oferta y la demanda. Los indicadores económicos como el Producto Interno Bruto, la inversión extranjera y el saldo de la balanza comercial reflejan la solidez general de la economía y son, por ende, responsables de los cambios subyacentes en la oferta y demanda de una divisa. Existe un enorme caudal de información suministrado en períodos regulares, siendo ciertos datos más importantes que otros. La información sobre tasas de interés y comercio internacional es la que recibe mayor atención.
Tasas de interés
Si existe cierta incertidumbre en el mercado con respecto a las tasas de interés, entonces, cualquier noticia sobre tasas de interés puede afectar de manera directa los mercados de divisas. Tradicionalmente, si un país sube sus tasas de interés, la moneda de ese país se fortalecerá frente a las monedas de otros países, ya que los inversores invertirán en la moneda de tal país para obtener un mayor rendimiento. Sin embargo, las subas de las tasas de interés son con frecuencia una mala noticia para los mercados accionarios. Algunos inversores retirarán sus inversiones en acciones del país en que subieron las tasas de interés, al creer que costos más altos de endeudamiento tendrán un efecto adverso sobre el balance y resultarán en acciones devaluadas, debilitando así la divisa del país. Qué efecto domina puede ser engañoso, aunque generalmente existe cierto consenso de antemano sobre cómo repercutirá el cambio en la tasa de interés. Los indicadores que tienen una mayor influencia sobre las tasas de interés son el Indice de Precios Mayoristas, el Indice de Precios al Consumidor y el Producto Interno Bruto Generalmente se conoce de antemano el momento oportuno para realizar los cambios en la tasa de interés. Estos cambios tienen lugar luego de reuniones regulares del Banco de Inglaterra, la Reserva Federal de los EE.UU., el Banco Central Europeo, el Banco de Japón y otros bancos centrales.
Comercio Internacional
La balanza comercial muestra la diferencia neta entre las exportaciones e importaciones de un país durante un período de tiempo determinado. Cuando un país importa más de lo que exporta, el saldo de la balanza comercial arrojará un déficit, lo que generalmente es considerado desfavorable. Por ejemplo, si los consumidores estadounidenses quisieran productos de origen japonés, los principales vendedores de autos venderían dólares estadounidenses para pagar la importación de autos japoneses en yenes. El flujo de dólares que sale de los Estados Unidos llevaría entonces a un depreciación en el valor del dólar estadounidense. Asimismo, si el saldo de la balanza comercial muestra un aumento en las exportaciones, entrarán dólares a los Estados Unidos debido a un aumento en la credibilidad de la economía y entonces el valor del dólar estadounidense se apreciará. Desde el punto de vista de una economía nacional, un déficit en sí mismo no es necesariamente negativo. Sin embargo, si el déficit supera las expectativas del mercado, en tal caso, desencadenará un movimiento adverso en los precios.